22 enero 2020

POETA SIN REMEDIO


José Ignacio es irremediablemente un poeta, por mucho que le cueste considerarse así. Sus letras, tan admirablemente encauzadas en el cariz intemporal de su música, poseen la palpitación de la mejor poesía: son terreno fértil y enigmático, de inagotables lecturas. Las sucesivas escuchas dejan puertas abiertas tras sí, resquicios en los que ahondar. Sus textos van conformando un exuberante fresco, una paciente ilación de imágenes poderosas y definitivas, de breves viñetas donde anidan lo equívoco y lo inasible, de sensaciones, metáforas y personajes empequeñecidos por la confusión y la incertidumbre; un lugar donde lo cotidiano no para de cruzarse con lo eterno en una puerta giratoria sin final. Se ponen en liza las grandes cuestiones de siempre exentas de brochazos, vacuidad o lugares comunes. Quedan sometidas al poder subterráneo de su ironía, a una mirada tan precisa como imaginativa y descreída, y a la reflexión de un hombre perplejo ante el mundo que encendió la mecha de su talento justo cuando fue consciente de su vulnerabilidad. La realidad siempre está, se huele, no para de filtrarse y empapar, pero es enfocada mediante movimientos maestros que la disfrazan, desnudan o bordean sin olvidar nunca su crudeza.
Respecto de mi canción preferida de 091/Lapido, me resulta difícil elegir entre un repertorio que se me antoja, con diferencia, el más brillante en su conjunto del rock en español. Pongamos la canción que más he escuchado estos últimos meses, “Escalera de incendios”.




Texto incluido en la reedición de 2018 del libro "En cada lamento que se hace canción. Una interpretación de las letras de José Ignacio Lapido" de Jordi Vadell.




01 enero 2020

ZUMBIDO DE ARENA


Llovió tu última gota
sin encontrar
mi rostro perdido.

El ordeño terminó
y el pezón se volvió
recuerdo de piedra.

El vino se fue secando
en las comisuras
inalcanzables.

El olor se disipó
para ser profunda huella.

Y, después, se inflamó
el silencio,
cubriendo las gargantas
con su impetuoso
zumbido de arena.

11 diciembre 2019

LOS PÁJAROS


El pájaro suele mirar con calma, e incluso saludar con su canto, el paso de ese tiempo que se cuela perdiéndose por las breves dimensiones de su jaula. Pero a veces tiembla y es como si, de pronto, un rotundo corazón a flor de piel ocupase la mitad de su cuerpo. ¿Qué rondará, en ese instante, esa cabeza erguida que parece seguir señales que solo ella percibe? Tal vez ningún pájaro sea igual. Unos solo ven barrotes y otros el espacio libre entre ellos: el plan de huida mil veces perfeccionado ante un paisaje banal, solo alterado por la presencia de la mano que, rutinaria, renueva comida y agua o limpia con descuido la celda. Un día todo se trastoca y la jaula rueda violentamente por el suelo. Se escuchan voces y golpes. La jaula se abre y el pájaro, tembloroso y sorprendido, se siente de pronto abandonado o libre. Quizá aterrado, quizá feliz de recuperar su libertad de movimiento.  O acaso todo a la vez.


03 diciembre 2019

LA SIERPE

La Sierpe afila el destello  
de la emoción contenida en cada instante.
Inventa senderos con solo caminar.
La Sierpe Negra disimula al verla pasar,
entretenida con sus abalorios y quincalla.
La Sierpe otea y abraza los horizontes,
acogiendo y trastocando el mundo en su mirada.
Mientras mastica la tierra
es ola impetuosa en el mar,
mecida por la luna
auspiciada por las estrellas.
La Sierpe altera los elementos,
se desliza entre sombras y silencio.
Sabe que en cada objeto persiste un latido,
un lado oculto a recuperar.
La Sierpe va saltando a la pata coja
de nariz torcida en nariz torcida.
En una vuelta del camino,
la Sierpe Negra la espera.


Poema incluido en la antología "Caballo del Alba. Voces de Granada para Federico".

Se trata de un homenaje al poeta a través de poemas que giran alrededor de su asesinato. 





26 noviembre 2019

MENSAJE EN UNA BOTELLA (59)

Cristina Peri Rossi "Cosmoagonías" (Editorial Juventud, 1994)

En estos relatos de Cristina Peri Rossi todo es verdad; todo es esencia a la que se llega por los caminos más asombrosos. Por más vueltas que pienses que estás dando, nada es superfluo. Son páginas que desprenden un lirismo embriagador; enigmáticas, paradójicas, divertidas, caricaturescas.Tan mordaces como tiernas. Enmarcadas por el absurdo, nimbadas de cierto delirio cotidiano. Piel de alucinación que esconde un análisis certero y una lucidez brutal. Diálogos disparatados, que delinean en su avance un circuito de una lógica interna apabullante.


España enredada en su eterno otoño.