23 marzo 2016

MENSAJE EN UNA BOTELLA (31)

ENRIQUE BONET “La araña del olvido” (Astiberri, 2015)

"La araña del olvido" de Enrique Bonet consigue que, conforme se avanza en la lectura, el pasado arda entre nuestras manos mientras va dejando un poso helado en el fondo del alma. Imperan un tono sombrío, un olor a cerrado, que inundan hasta el último rincón. Un frío que no se termina de vencer. Se escucha el gotear constante del miedo, de la incertidumbre. Se percibe en la expectación de las miradas y en la facilidad con que éstas se agrietan y desvían, en los silencios, en las emociones amordazadas; en las excusas, las dudas, la desconfianza generalizada. Revolotea en la profundidad de los espacios, en la quietud de las estampas de una ciudad varada que se deja remolcar con los ojos cerrados y los oídos tapados. En las mentiras de peces que boquean para sobrevivir en un estanque pútrido, terminando por creer sus propias mentiras. Bonet subraya, con el ritmo con que modula los acontecimientos, con su distancia y contención, esa amenaza latente. Tan eficaz que los restos de su naufragio llegan hasta nuestros días, hasta el temor a indisponerse con el poder (o con el posible poder) que aún nos atenaza de alguna manera.



Estamos ante una indiscutible muestra, otra más, de ese poder único del cómic (aunando el escenario mental que la lectura nos permite recrear, con el poder de las imágenes, en este caso, escrupulosamente escogidas) para adentrarnos en cualquier circunstancia histórica, en cualquier peripecia, a cada cual por nuestro propio camino.