15 febrero 2013

NO ES TAN DIFÍCIL


No te tortures, sígueme, no es tan complicado. Sólo tienes que cuidar los detalles e interiorizarlos. Te levantas, te duchas, te afeitas, y mientras lo haces y escuchas la radio te desahogas y lanzas todos los improperios que te pida el cuerpo y, si acaso, das un par de gritos en la ducha (esa necesidad poco a poco irá remitiendo, te lo aseguro). Después te preparas y sales a la calle. Siempre sonriente, no lo olvides. Saludas a los vecinos que generalmente te encuentras y les preguntas por la familia, no cuesta ningún trabajo, te garantizo que después de algunos días ni los oyes. Te entra por un oído y te sale por el otro lo de la enfermedad de la mujer de uno y el desempleo del hijo mayor de otro, que a ver si espabila y se larga por ahí lejos a buscarse la vida.

 
Luego, en la cafetería, lo mismo, te dejas llevar por la indignada opinión general pero con cierta mesura, sin alentar actitudes rupturistas (ya sabes que tú estás llamado a imponer cordura) y alguna que otra vez pagas el café del ciudadano interlocutor de turno. Luego, en el ayuntamiento, tienes que mostrarte, cómo te diría, armónico, eso. Como si jugases suavemente a la cascada de tres pelotas. Sonríes, aprietas brazos y algún hombro, estrechas manos, guiñas, cabeceas, te carcajeas llegado el caso, hablas en tono confidencial y dejas pasar la mañana prometiendo intentarlo, interesándote, haciendo que escuchas, tranquilizando. No hay por qué sufrir ni hacer sufrir inútilmente, bastante dura es la vida ya.

 
Más o menos la misma receta para la tarde, tanto en el paddle como en el bar (no le niegues una cerveza ni al promotor ni al comerciante): sonreír, calcular y hacer que escuchas, que te interesa lo que te dicen, sobre  todo, el empleado del gimnasio y el dueño del bar. En la reunión del partido o acto público que corresponda espero no tenerte que decir nada, ¿no? Y más tarde, al llegar a casa, besas a tus hijos y le dices a tu mujer “te quiero”. Ya me contarás dentro de unos años.



Publicado en el nº154 de la revista de humor on line "El Estafador", dedicado a la hipocresía..

08 febrero 2013

EL SOBRE Y EL DIPUTADO


El interior de la cabeza del diputado es, desde hace lustros, un espacio libre y relajado. Lo recorren amplias autopistas interconectadas donde brilla la luz y resplandece la rectitud. Cualquier obstáculo o duda han sido vencidos por el tiempo, la autocomplacencia y la ambición. El pensamiento y la conciencia viajan libres de la mano. En el exterior su presencia es augusta: el halo del político experimentado que le permite brillar un poco más que los demás cuando aparece sonriendo en público, echándole graciosamente al contrario sus huestes encima.

 
Los sobres son suaves, discretos, un poco más estrechos de lo normal, y llevan siempre escritas pulcramente con pluma las letras primera y última de su segundo apellido. Él fantasea a veces con que son invitaciones a alguna fiesta secreta para elegidos, celebrada en una isla perdida del pacífico, o algo así. Casi siempre tienen un elegante color marrón claro y huelen a nuevo, a limpio. El aroma de los billetes no suele imponerse al del papel, si exceptuamos la época de la “burbuja”, en la que hubo un par de ocasiones en las que olían fuertemente a pescado, qué le vamos a hacer. En aquellos momentos, el diputado se deshacía pronto de ellos, rompiendo su rutina sagrada: así como el país, en su experta opinión, debe avanzar sin estridencias, mediante un pausado, constante y rítmico pedaleo, los sobres entran en su caja fuerte situándose en lo alto del montón, lo que permite que el de abajo del todo salga, presto a ser debidamente utilizado por toda la familia: la hija mayor, que estudia en Londres y siempre vuelve comentando las diferencias de comportamiento entre los ingleses y los españoles, “tenemos mucho que aprender”; el hijo, reciente universitario que no para de dar caña a los políticos en la mesa; o la esposa, que tanto admira a su marido, “deberías escribir un día un libro, recopilar tu pensamiento”.

 
La vida sigue, el país avanzará a pesar de los pesares, sabrá sufrir, alguien le ayudará. Todo debe ser equilibrio, paciencia, pedaleo constante, orden. “Mejor que estemos nosotros a que estén otros”, le dijo su mentor aquella tarde en el coche, cuando le dio el primer sobre. “tu dedicación y desvelos no están pagados”. Todo esto piensa el diputado mientras sube sonriente las escaleras en dirección a la reunión del partido. Piensan proponer con carácter de urgencia un gran pacto de estado contra la crisis y la corrupción.
 
 
 
Publicado en el nº153 de la revista de humor on line "El Estafador", dedicado a "Sobres con dinero".

01 febrero 2013

CIBERINTERACCIÓN


En aquellos años no hubo poder, público o fáctico, que se resistiera a la llamada “ciberinteracción”. Consistió en el traslado a la vida cotidiana del “Me gusta” que se podía pulsar en algunas redes sociales. Algo absolutamente revolucionario, la “democracia real”, bramaban en las tertulias. La idea fue importada por algunas grandes superficies: tras pagar las compras realizadas, cada cliente tenía la posibilidad de presionar un coqueto botoncito con la leyenda “Me gusta/I like”, ampliada o sustituida según las diferentes lenguas de España, pero siempre con su opción en inglés y el posterior añadido en japonés, alemán, chino, etc.; hasta ofrecer a cada consumidor toda una alegre y luminosa botonera.


Los distintos gobiernos se precipitaron y zancadillearon para disponer este servicio en sus diferentes instalaciones y sedes. En algún caso, para una misma gestión el atribulado ciudadano tenía la opción de teclear los botones colocados por las tres o cuatro administraciones que habían intervenido en una misma tramitación (UE, Estado, CCAA, ayuntamiento…). Y pronto surgieron desestabilizadores rumores sobre las concesiones de los contratos de instalación de los interruptores.

 
Algunos sectores se resistieron al principio, pero cuando comprobaron que jamás se pondría a disposición la opción “no me gusta”, accedieron. Así se sumaron los bancos, aseguradoras, hospitales, colegios (sólo en inglés por lo de la segunda lengua y con un botón gigante en educación infantil, que los niños empujaban como divertimento una vez a la semana); las empresas para conocer la opinión de sus empleados, que podían ejercer esa facultad justo después de fichar, o incluso las comisarías, cuarteles y templos de las diversas religiones (o eso se decía).

 
A veces se pulsaba o no por sentido de la responsabilidad o por compromiso, otras por interés, venganza, miedo o desidia; en ocasiones como boicot o para ejercer presión política o laboral. La naturaleza humana, en su complejidad, sobrevolaba esos refulgentes pulsadores. Pero, en el fondo la gente, siempre tan fatalista, dudaba de la eficacia de aquellas botoneras, que incluso llegaron a venderse como regalo para niños pequeños o como procaces artículos de broma. Sobre todo cuando se supo que toda la información así recogida terminaba en el mismo edificio.
 
 
 
Publicado en el nº152 de la revista de humor on line "El Estafador", dedicado a "I Like".

31 enero 2013

ORACIÓN DEL PEQUEÑO CORRUPTO


¿Qué es nuestro pequeño asunto comparado con Urdangarín?

¿Qué es nuestro pequeño asunto comparado con los Pujol?

¿Qué es nuestro pequeño asunto comparado con los “ERES”de Andalucía?

¿Qué es nuestro pequeño asunto comparado con el caso Gürtel?

¿Qué es nuestro pequeño asunto comparado con Bankia?

¿Qué es nuestro pequeño asunto comparado con Bárcenas?

¿Qué es nuestro pequeño asunto comparado con lo que hizo Mario Conde?

¿Qué es nuestro pequeño asunto comparado con el caso Filesa?

¿Qué es nuestro pequeño asunto comparado con Juan Guerra?

¿Qué es nuestro pequeño asunto comparado con los fondos reservados de los GAL?

¿Qué es nuestro pequeño asunto comparado con la guerra de Irak?

¿Qué es nuestro pequeño asunto comparado con el imperialismo?

¿Qué es nuestro pequeño asunto comparado con el Mossad o la CIA?

¿Qué es nuestro pequeño asunto comparado con el terrorismo?

¿Qué es nuestro pequeño asunto comparado con la mafia?

¿Qué es nuestro pequeño asunto comparado con el franquismo?

¿Qué es nuestro pequeño asunto comparado con el nazismo?

¿Qué es nuestro pequeño asunto comparado con el estalinismo?

¿Qué es nuestro pequeño asunto comparado con el genocidio del pueblo palestino?

¿Qué es nuestro pequeño asunto comparado con la Santa Inquisición?

¿Qué es nuestro pequeño asunto comparado con la diáspora de los judíos?

¿Qué es nuestro pequeño asunto comparado con la persecución de los cristianos?

 

… NADA.

25 enero 2013

DURAN


“Eres demócrata y cristiano, eres un gusano”. Un día alguien le habló a Duran i LLeida de está canción de La Polla Records y no pudo resistir la tentación de buscarla en internet, la escuchó y una silenciosa obsesión se instaló en su augusta cabeza. Paseaba casi siempre cabizbajo, tarareando esa maldita tonada que le asaltaba en el momento más insospechado, con una mano ocultando sus labios disimuladamente (porque, ¿y si, tratándose de un político de primer orden supracatalán, supraespañol, casi supraeuropeo, a alguien de Telecinco le daba por capturarlo en vídeo y contratar a un lector de labios para hacer públicos sus pensamientos?). Como antídoto se decidió a cambiar lo de demócrata y cristiano por otras ideologías pero eso, lejos de ahuyentarla, la hacía más presente. Por eso en sus visitas a Madrid se trasladó a una suite del  Hotel Palace, quería provocar una reacción de choque, y lo consiguió. Ante el exceso y ostentosidad de esos salones para un servidor público, la canción, avergonzada, decidió retirarse discretamente para no ser continuamente rememorada por aquel cristiano pedante y altivo.

 

El democristiano abrió los brazos para dar gracias por su suite y su recobrada libertad de pensamiento, y procedió a limpiar sus gafas antes de tomar el desayuno. Luminosos tonos blancos y pastel le rodeaban como una caricia. En ese momento, sintiéndose en el exacto lugar que le correspondía en el mundo, descubrió que la pared le susurraba. Tembloroso, colocó las gafas de diseño sobre la mesa. Había encontrado su oráculo en el lugar más adecuado a su clase y distinción. Era, sin duda, la recompensa por ser el más democristiano de todos: liberal sin restricciones, defensor a ultranza de las tradiciones; católico impoluto, prácticamente inmaculado; personaje tibio y comprensivo, o remilgado y deslenguado, según los casos. Amante de la caridad queda y discreta antes que de la solidaridad. De las pequeñas concesiones antes que de las reformas en profundidad. De cambiar cositas aquí y allá para que todo permanezca igual. La pared consejera le hizo sentirse más poderoso e intocable. Ella le animó a jugar con medias verdades, a buscar rédito en los prejuicios y la xenofobia, a sacarse de vez en cuando la cruz del pecho para golpear y delirar, a ser injusto a sabiendas, a afilar el verbo; y a tomar aire para enfrentar el escándalo y la vergüenza personal y política con soberbia e irónica sonrisa.
 
 
 
Publicado en el nº151 de la revista de humor on line "El Estafador", dedicado a Duran i LLeida.

23 enero 2013

MICRORRELATO (7): FIEBRE


Quería fiebre y marqué el número. Cuando la escuché temblé y apreté el auricular, dejando todo su odio y su lava desbordarse sobre mi pecho.

18 enero 2013

PATERAS


“Hola hijo, a tu madre y a mí nos hizo muy feliz tu correo del otro día, ya que sabemos que siempre andas muy ocupado. Es estupendo que te vayan tan bien las cosas en el estudio de arquitectura, y a tu esposa en su empleo, que no recuerdo ahora en qué consistía, y que todo funcione tan maravillosamente bien por allí. Ojalá podáis venir esta vez a pasar unos días en Navidad. Tus hermanos tienen ganas de saludaros y nosotros de ver a los niños. Dile a Antje, tu esposa, que no tema por su seguridad, que las cosas están mal, pero que aún podemos pasear por el pueblo sin que nos asalten, y que de los contenedores de basura no salen hombres harapientos armados. Por otra parte, en el restaurante de la carretera se come bastante bien. Tu hermano estuvo el otro día en un almuerzo con los compañeros y me dijo que los trataron muy bien, y que os explique que nadie fuma en ellos saltándose la ley. Respecto de la situación general, he de decirte que ha descendido bastante la inmigración, ya no llegan tantas pateras. Me acordé de ti al leer el dato, y de cuánto te inquietaba la llegada masiva de inmigrantes. Pedro, el hijo de Manolo, el del taller, acaba de terminar la carrera. Me ha dicho que le gustaría hablar contigo si vienes para que le asesores. A él también le gustaría ir a Alemania. Todos por aquí agradecen lo que hiciste por sus hijos, y están contentos de que muchos del pueblo estéis en la misma ciudad. Tú, Jaime de camarero, el hijo de Pepe en la construcción, la hija de María de enfermera y los demás. La mayoría estarán aquí para las fiestas. Bueno, no te entretengo más, me despido esperando tu respuesta. Un abrazo mío y de tu madre para ti, Antje, y los niños, Edwina y Nobert.”



Publicado en el nº149 de la revista de humor on line "El Estafador", dedicado a "Pateras de españoles".

11 enero 2013

CENA FAMILIAR

La cena transcurría en silencio ante un árbol de Navidad que hacía años que se guardaba con los adornos colgados; tras apretones de manos dubitativas, medias sonrisas, mensajes velados y abrazos que permitían mirar qué había en la tele mientras duraban. La cena transcurría en silencio tras la risueña discusión inicial acerca de la manera más conveniente de pelar las cigalas y colocar los cubiertos. Los platos pasaron de mano en mano y el vino de treinta y seis euros la botella fue recibido con vítores y escrutado con exceso de interés o desinterés. Los móviles de última generación se alineaban protagonistas en la repisa que rodeaba la televisión, desde la que el Rey lanzaba su mensaje anual totalmente atenazado por parecer natural. La cena transcurría en silencio mientras el funcionario se consideraba víctima de la crisis por haber visto su sueldo recortado y sus planes de gastos navideños chafados (secretamente se alegró de que ningún funcionario fuese a comprar en esas fiestas vino caro del que vendía la culpable empresaria). La cena transcurría en silencio y la cabeza de la empresaria ardía mientras pensaba en las deudas que le acechaban y en el sueldo fijo del culpable funcionario, por el que no parecían pasar ni los años ni los acontecimientos. La cena transcurría en silencio mientras el parado se sentía culpable y culpado mientras calculaba, escandalizado, el coste de lo que circulaba por la mesa y observaba apenado la soledad del coqueto pastel de carne, hecho por él mismo, que era su aportación anual. El fragor de los cubiertos aligeraba el peso del silencio cuando la chica de catorce años suspiraba por fumar y su primo de veinte maldecía a los presentes por su incapacidad para cambiar las cosas. El padre culpaba al parado y escanciaba palpando su dolor de estómago, y la madre sonreía y apretaba manos aquí y allá. En el momento del brindis final estallaron todas las copas.


Texto incluido en el libro de relatos de Juanfran Molina "Ciclorama".

03 enero 2013

EL REY


Hoy, 14 de abril, se cumple el 10º aniversario de la proclamación de la 3ª República en España. La fecha no es del todo coincidente con la sucesión de los acontecimientos, pero a todos les pareció de lo más oportuna por su carga simbólica. Así pues, la familia real llevaba más de seis meses viviendo en su nuevo y pactado segundo plano el día que fueron llevados al Acto Simbólico. Al principio, algunas voces exigían su expulsión del país, retransmitida en directo como escenificación para la historia de ese paso en pos de la plena democracia. La cosa finalmente se calmó,  pero 25 partidos políticos, los sindicatos como representantes del sentir de la calle y 324 asociaciones de los más diversos ámbitos se pusieron en pie de guerra cuando varias cadenas de televisión anunciaron su intención de invitar al ex–monarca como contertulio a sus programas de debate.

   Desde el cambio de régimen, se decidió mantener como parodia el mensaje real de Nochebuena a cargo de un afamado humorista, el cual aparecía trajeado y con una cabeza de cartón que caricaturizaba la del rey saliente. El humorista, que imitaba y hacía escarnio del personaje entre referencias a la actualidad, incrementó notablemente su prestigio e influencia social, y poco a poco fue incorporando modificaciones a su puesta en escena del 24 de diciembre; después del fútbol, el programa más visto todos los años.

    Sustituyó el traje por el uniforme militar del rey para acentuar la parodia y, año tras año, fue añadiendo condecoraciones que investigaba por internet, y otros elementos cuya autenticidad exigía a la productora: botas, espada, guantes, cinturón, botones, hebillas, etc. Se rumorea incluso que llegó a reunirse secretamente con frecuencia con el depuesto monarca para que le narrase anécdotas de la realeza y le enseñase a lucir adecuadamente la real indumentaria. Con el tiempo se negó a preparar los discursos con el equipo de guionistas habitual, y los mensajes fueron perdiendo ironía y humor, tiñéndose progresivamente de delirio, defensa de la tradición y críticas veladas al sistema; siendo expuestos con una tensión que hacía tintinear las condecoraciones y humedecer de sudor la acartonada cabeza, sobre la que temblaba el último año una refulgente corona. Todos los que a su alrededor insinuaban algún cambio relevante en el desarrollo y orientación del mensaje eran vetados y tarde o temprano perdían su puesto. Cuando la dirección de la cadena pública, fuertemente presionada, resolvió su cese, él se limitó a responder: “Nunca entenderéis nada, soy el Rey”.


Texto incluido en el libro de relatos de Juanfran Molina "Ciclorama".

21 diciembre 2012

EL REY DEL 4º DERECHA


Mientras me dirigía al apartamento no pude dejar de pensar en él. Edu era un arquitecto de éxito, un esteta con pretensiones. El estallido de la burbuja inmobiliaria y la crisis económica le afectaron de pleno. Habitaba un amplio piso de soltero situado en el centro de la ciudad, el templo de su ego, que incluía un inmenso salón que albergaba la cocina, un baño de generosas dimensiones y dos habitaciones grandes, una utilizada como despacho y la otra como dormitorio con vestidor. Tras mucho tiempo sin recibir encargos, empezó a tener dificultades para llegar a fin de mes y para pagar el alquiler de su fastuoso apartamento. Decidió no confiar a nadie su situación real; sopesó la idea de cambiar de vivienda, pero su orgullo se lo impidió. Había soñado toda su vida con abandonar su barrio e instalarse en el centro. Jamás volvería atrás.
 
Se le ocurrió una solución transitoria aprovechando esa penuria que a él le acechaba: realquilaría, incumpliendo su contrato de arrendamiento, la habitación del despacho. La cosa salió bien, el nuevo inquilino pagaba religiosamente y aceptaba todos los extras que la codicia de Edu maquinaba. Dadas las circunstancias, pensó que podría hacer un poco más de dinero, así que alquiló una cama en una esquina del amplio salón, separándola con biombos. Como nadie ponía pegas y todos estaban encantados de vivir en el centro, los biombos proliferaron por toda la casa, dejando el salón reducido a un sofá y una tele casi pegada a las narices.
 
Todo se encareció paulatinamente, usar la cocina costaba una cantidad según tiempo y hora de uso, así como el baño, la lavadora se puso por las nubes, y los estantes del gran frigorífico eran algo inalcanzable para la mayoría de inquilinos. Los gastos comunes se repartían por un curioso método que incluía intereses leoninos y castigos ejemplares cuando no eran satisfechos. Tras convencer a sus huéspedes de que no abandonasen su nivel de vida, les hacía préstamos con intereses abusivos y penalizaciones incruentas, que más de una vez acabaron con alguno en la calle tras perder su ropa y objetos de valor. Edu, cada vez más alejado del mercado laboral, disfrutaba en su pequeño reino y ahorraba para retomar la agitada vida social que llevó en tiempos. A pesar de no ser propietario, en una reunión de la comunidad de vecinos, tirando de todo el carisma que pudo reunir y de su condición de arquitecto que tuvo nombre, se comprometió a gestionar y coordinar todos los trabajos de mantenimiento y limpieza del edificio, que descargó en sus chicos, la mayoría a cambio de un techo, sin derecho a espacio en el frigorífico ni llave y con dos duchas semanales algunos. Coincidiendo con esta tímida expansión, la economía general empeoraba y las necesidades acuciaban.
 
Así las cosas, el rey del 4ºD, siguió echando gente, quedándose con sus cosas y atrayendo otros inquilinos, mediante discretos y estratégicos anuncios, que ya eran directamente mano de obra barata. Numerosos inmigrantes sin recursos, estudiantes sin becas, empresarios arruinados, parados y divorciados se contaban entre sus víctimas; y entre los sospechosos, me dije, mientras fotografiaba los biombos.
 
 
 
Publicado en el nº146 de la revista de humor on line "El Estafador", dedicado a los compañeros de piso.
 
 

14 diciembre 2012

SONRISA

Siempre he sido una persona sonriente, no lo puedo remediar. A lo largo de los años es algo que me ha granjeado no pocas ventajas (salvo aquel equívoco que me costó el puñetazo), pero últimamente no trae más que desgracias a las desgracias. La noticia del desahucio ha sido, sin duda, lo más duro que me ha ocurrido en mi vida, que desde hace demasiados años no es más que una cuesta arriba sin sentido, sin final. Salarios cada vez más bajos, peores contratos y condiciones de trabajo que tenía que asumir con gesto humilde y agradecido, inestabilidad laboral y una hipoteca que amenazaba mes tras mes hasta que finalmente nos ahogó. Desempleo, intereses, penalizaciones, cantidades que se multiplican, deudas que surgen sin saber de dónde; ayudas, prestaciones y servicios públicos que han formado parte de nuestra existencia que desaparecen de un día para otro, y, finalmente, la imposibilidad real de afrontar los pagos. Mi mujer y los niños en casa de mis suegros y yo con mi madre, avergonzado y hundido. Pero, aún así, la sonrisa vuelve, no lo puedo evitar.
 
El día del desahucio yo no quería estar allí, prefería llevarme las cosas un par de días antes y abandonar la casa. Punto. Pero mi mujer me dijo, entre amenazas de divorcio y llanto, que había que luchar, plantar cara, hacer frente común para presionar al gobierno y a los bancos. Atraer a los medios y responder al apoyo de los manifestantes que acudirían. Estuve allí, claro, triste, violento, expuesto y abatido, abrazado a mis hijos que lloraban; pero casi al final, cuando pasó un antiguo amigo, no pude reprimir una sonrisa al saludarle que sorprendió a todos.
 
Se acerca la Navidad, evidentemente el peor momento de todo este proceso, al no poder ofrecer a nuestros niños ni tan siquiera un hogar propio para recibir y jugar con sus regalos, que serán muchos menos que el año pasado. El programa de la tele, en un acto revolucionario, quiere dedicar en Nochebuena un buen rato a hacer conexiones con familias sin hogar que pasan tan señalada fecha en casas de familiares o incluso refugios. No han hecho casting (sería algo horrible, desde luego), pero sí entrevistas previas a muchas familias. A través de una asociación mi mujer consiguió que nos visitara una reportera del programa. Durante la conversación, tremendamente emotiva, no pude contener algunas sonrisas, e incluso al final solté un inesperado chiste; todos se rieron, pero no nos volvieron a llamar. Mi mujer me ha comunicado esta mañana su intención de divorciarse a primeros de año.  Todo por la sonrisa.
 
 
Publicado en el nº145 de la revista de humor on line "El Estafador", dedicado a los desahucios.

11 diciembre 2012

APAGÓN (EL RELOJ SIGUE DESCONTANDO)


I

 
El apagón.

Recibido con decepción suspirada.

Agitación. Sorpresa ahogada

entre miradas sin destino

tratando de concretar imposibles.

El café no pudo escapar de la cafetera

y los objetos se paralizaron,

flotando en un abismo.

Pero siempre hay velas por prender

para morir hipnotizando.

Una pincelada de luz y una penumbra:

centros del mundo bailando.

Da tiempo:

a ser mordido por presentimientos,

a sonreír antiguas alegrías,

a digerir una ausencia,

a meter el futuro en un círculo,

o a que el pensamiento

se deshaga entre los dedos;

atando cabos que

suavemente se van desatando.

 
II
 

El silencio.

Atrae ecos olvidados de tu voz de antaño,

o acaso son las muchas palabras que no te he dicho,

que me sobrevuelan,

que se mezclan con el mundo de los grillos

y las maderas que gimen.

O acaso son mis pájaros,

cayendo uno a uno dentro de mi cabeza.

El silencio, que va acumulando sobre los hombros

su presencia, su gota fría;

filtrando estertores de impaciencia,

quejidos de ropa atenazada a los cuerpos,

cada uno en el sillón de su miedo.

 
III

 
La quietud.

Frágil,

interrumpida

por los faros de los coches

en Ciudad-Procacidad. 

Exhaladora de alcohol resignado. Cubierta

por infinidad de grillos

suspendidos en el aire. Compuesta

de maderas podridas a punto de ceder

y callejuelas desahuciadas por el trapicheo,

que se disuelven entre meadas

y, envejecidas, muestran los dientes

y sólo ves su vacío mientras

planean una venganza,

convertidas en bocas de lobo difíciles de prever.

 
IV
 

Solo.

Sólo tras el apagón

comencé a oír tu respiración,

y la convertí en mi música.

Sólo tras el apagón comprendí la bruma

Sólo tras el apagón encendí la espuma

Ahora sé que mi aliento transmite calor

a un tiempo acabado.

Ahora sé que todas las piedras

terminan siendo la misma piedra

 
V


La espera.

Esperando que se descascarille la negra pared

¿Hasta dónde puede llegar mi puño?

¿qué puedo romper?

¿qué puedo cambiar?

¿qué grita más fuerte, el odio o el amor?

Extendí mis manos y sentí la libertad,

jugueteando entre mis dedos.

Elevé, tembloroso, las palmas

y sopesé tu presencia

en este agujero.

 
VI
 

Promesa rota

de viaje en sorda espiral azulada,

que se irá desgastando por los bordes

al contacto de tus dedos, siempre tus dedos

luz, que muerdes y hasta aquí me llega tu latir:

potente, rechinante de rectas y contornos afilados.

Luz que chillas, paz carcomida en un segundo.

Luz que vuelves cargada de inútiles mensajes.

Estallando en mis párpados

cuando aún trataban de huir.
 
 
 
Poema publicado en el cuaderno de Creación nº10 de Palimpsesto.

07 diciembre 2012

EL FIN DEL MUNDO SERÁ EN ESPAÑA


Año 2.070: Documentos desclasificados del antiguo Centro Nacional de Inteligencia (CNI).
 

“El descrédito alcanzado en este 2.015 por la totalidad de la clase política española, acusada de inoperancia, sumisión al poder económico y dedicación casi exclusiva a tejer una realidad paralela de intereses propios y componendas, ha desembocado en tal desapego por parte de la ciudadanía que se antoja casi irreversible. Por más que queramos, difícilmente se pueden considerar legítimas ante cualquier observador internacional elecciones, como las recientes municipales,  que cuentan con una participación del 36% en el mejor de los casos y un alarmante porcentaje de votos nulos. Llegados a este punto y ante esta inédita, inesperada y delicada situación de cuestionamiento absoluto del Sistema, susceptible de conducirlo al colapso, con el consiguiente perjuicio para todos, sin contar el daño irreparable a la imagen exterior de nuestro país y a la “Marca España” que tanto orgullo y alegría nos depara, una comisión secreta formada por los líderes de los principales partidos políticos e instituciones financieras de nuestro país, ha decidido afrontar de manera directa y definitiva el problema. Para ello ha elaborado la siguiente hoja de ruta que tiene carácter de secreto de Estado a todos los efectos:
 

Esta comisión, por unanimidad, y tras valorar las distintas opciones puestas sobre la mesa, concretadas en las diferentes subcomisiones de trabajo, ha optado por la nº 1, esto es, propagar de todas las formas posibles y por todos los medios de comunicación a su alcance, la especie de que, según un astrólogo del s. XI (detalles a desarrollar), el fin del mundo se producirá en el momento de mayor esplendor, equilibrio, transparencia y justicia del planeta. La sensación a nivel global de que todo funciona será algo así como la dulce antesala del último día (detalles a desarrollar). Por eso, mientras el mundo sea injusto, desigual y oscuro y haya que seguir sufriendo y luchando para mejorarlo, no se detendrá.”
 

“Valoración del resultado de la comisión: Aceptable.”
 
 
 
Publicado en el nº144 de la revista de humor on line "El Estafador", dedicado al fin del mundo.

04 diciembre 2012

MICRORRELATO (6): BUCLE

El presente era el estruendo del cohete, prendido con un cigarro; el futuro su estallido sordo de color, antesala de caprichosas posibilidades. Y así.

30 noviembre 2012

EL INFORME G.


Pedro G. era una auténtica promesa de la política local. Dinámico, simpático y seductor sabía estar en su sitio. Era el mejor estudiante, el gran tiralevitas, el chico para todo, siempre en su coche de un lado para otro con su peinado hacia atrás. En el partido le apreciaban y valoraban su fidelidad y discreción. Conforme pasaban los años fue desarrollando además, para sorpresa de todos, una gran templanza, y ese carácter y aparato gestual que le podían hacer pasar perfectamente por la clase de persona que por alguna razón piensas que no te va a engañar nunca. Sólo le fallaban las paletas, las tenía separadas y algo torcidas, tal es así que sus enemigos le llamaban secretamente Sánchez Gordillo. En su etapa en las juventudes del Partido Popular no hubo problema, la única pega que encontraba su dentadura era que evitaban cuidadosamente colocarle detrás de los candidatos en los mítines. Pero llegado el momento de dar el salto al fango político, y ponderando su potencial como posible candidato a cualquier cosa, fue invitado entre blancas sonrisas a corregirse “un poquito lo de las paletas”, cosa a la que Pedro sorprendentemente se negó. Su novia, Concepción L., de los L. de toda la vida, se puso hecha una furia y le llamó Sánchez Gordillo, a lo que él respondió con una sonrisa de satisfacción, como si llevase tiempo esperando esas palabras. Obcecado como estaba en su postura, su caso (el informe G.), pasó por todos los despachos de los altos cargos y viajó incluso en la bolsa junto a las raquetas de paddle de algún destacado dirigente. Finalmente, y ante la certeza de que era el candidato ideal para la alcaldía de su ciudad, Pedro fue reclamado para una reunión del máximo nivel en la sede nacional del partido. Allí, rodeado de jerifaltes que le suplicaban que se arreglase las paletas mientras su prometida esperaba fuera taconeando su desazón, Pedro, mostrando una amplia sonrisa que enseñaba unas piezas dentales más separadas que nunca, declaró su hasta entonces oculta admiración por Sánchez Gordillo por el hecho de hacer política y estar en continua exposición pública con semejante dentición y, ajeno a los comentarios que volaron por la habitación acerca de que eso le venía que ni pintado a la imagen que quería proyectar el alcalde de Marinaleda, declaró con una palmada en la mesa que mientras Sánchez Gordillo sacara ese baile de paletas a pasear él haría lo propio, abandonando acto seguido la sala y pasando de largo ante su novia. En la sala de reuniones y en pleno ataque de histeria y desesperación, alguien pidió el teléfono de Diego Valderas (coordinador general de IU-CA), un hombre con altura de miras y abierto a cualquier tipo de negociación, según el parecer de todos.
 
 
Publicado en el nº143 de la revista de humor on line "El Estafador", dedicado a la ortodoncia.
 

27 noviembre 2012

EL TIQUE (4)


Mientras caminaba por la acera empezó a sonar su móvil. Un sonido potente que alertó al resto de viandantes, a pesar de que parecía llevarlo en un sótano de su bolso. Tras unos agitados segundos braceando hasta dar con él, contestó. Escuchó, aulló y miró a los lados; por lo visto, alguien había muerto: “¿Quién?... no me suena, dame alguna pista, no seas mala, no me tengas en ascuas… ¿la de la papelería?... ah, es verdad, que esa ya se murió. Ah, se me olvidaba, he comprado un árbol de Navidad chulísimo, ya lo verás, valía 130 pero estaba al 50%,… ¿que a ti el tuyo te ha costado lo mismo sin el descuento?, bueno, qué ladrones, de todas formas tengo el tique, a mí no me la dan. ¿Tienes que ir al entierro?,… joder, estoy deseando recordarla pero no me viene, qué rabia joder… sí, compraré el árbol donde tú… sí, tengo el tique, lo devolveré y punto. Vale, escápate pronto del entierro, y vamos a comprarlo juntas. Le das un abrazo a algún familiar que te suene que me conozca… Sí, sí, y tomamos café y vamos de tiendas. Un besazo”.

23 noviembre 2012

EL ROTULADOR EN EL OJO


Estaba sentado en la oficina gris ante la pantalla de mi ordenador, rodeado de carros repletos de carpetas, observando pautas y archivando expedientes, anotando trámites, buscando soluciones en cajones; así hasta que miré por la ventana y algo llamó mi atención. Había una larga fila de ordenados caballetes en la plaza cercana. Decenas de niños uniformados dibujaban en silencio mientras el profesor revisaba su teléfono móvil. La inspiración parecía llegar del entorno: la fuente del parque, árboles, perspectivas, bancos, etc. Uno de ellos pintaba otra cosa, una cara como de cómic o algo así, con una gran sonrisa y unos ojos enormes y vivos; utilizaba muchos colores, en contraste con los lápices y carboncillos de sus compañeros. Otro de los chicos, algo más alto que los demás, apareció por detrás y comenzó a increparle, dándole palmadas en la cabeza ante las risitas cómplices del resto. Finalmente cogió uno de los rotuladores de colores y atravesó uno de los ojos del dibujo, dejándolo allí clavado. Por sus gestos, me pareció entender que quedaba totalmente prohibido tocar ese rotulador, algo que provocó comentarios entre los alumnos, cada vez más excitados. El niño parecía tranquilo, distinto, acorazado diría yo. Rebuscó en su bolsa y sacó papeles de periódico que manipuló y dobló hasta conseguir un cilindro que se dedicó a pintar de diversos colores ante la mirada curiosa de los otros. Sin llegar a rozarlo, con ese artefacto cubrió el rotulador, que parecía ahora un cohete espacial; después trazó un círculo alrededor de la cara que había pintado y lo adornó de otros círculos, líneas y trazos, quedándole una especie de planeta sonriente. El conjunto me recordó lejanamente algo como de la niñez, pero no sabría decir qué.
 
 
 
Publicado en el nº142 de la revista de humor on line "El Estafador", dedicado a los bolis en el ojo.

16 noviembre 2012

EL TEATRO MÁS GRANDE DEL MUNDO

Fue en el centro de una capital europea, la fachada de un teatro lucía majestuosa, perfectamente iluminada. Paco respiró hondo y apretó la mano de su pareja. Una vez dentro del restaurante, tras finalizar su paseo, hubo de encerrarse en el baño para gritar su emoción ante el aguijonazo de una gran idea. De vuelta a España fue creciendo kilómetro a kilómetro hasta llegar a su pueblo siendo su alcalde y un político de renombre provincial, dejando atrás al pequeño turista sonriente. La idea consistía en construir un gran teatro en su localidad, a pesar de contar ésta con poco más de mil habitantes. Convenció durante un almuerzo a sus concejales y otros jerifaltes del partido, y el proyecto se fue concretando en sucesivos ágapes. La fachada era su obsesión, imponente, gloriosa; toda una aparición de belleza clásica a dos calles de la carretera general y la gasolinera. Una vez tuvieron los distintos presupuestos en sus manos, calcularon el momento de inicio de las obras para que terminasen con el tiempo justo para inaugurar el teatro antes de la fecha de convocatoria de elecciones. Sin embargo, durante el proceso, a Paco comenzaron a presionarle desde altas esferas por todas las cosas que el partido rival construía en la poblaciones cercanas, así que, ni corto ni perezoso, puso otra gran idea sobre el mantel del restaurante en un almuerzo del partido: El Teatro Más Grande del Mundo. Como había dinero y las obras iban a un ritmo rapidísimo, Paco consiguió aumentar el proyecto y multiplicar las licitaciones con la inclusión en el mismo complejo de dos pistas de paddle y una de fútbol sala, un gimnasio, un restaurante, un centro de interpretación de la cultura ancestral del pueblo, dos plantas de aparcamientos en los sótanos, y un coqueto hotel de cinco estrellas que realzase el aspecto rural y diferencial de la zona. Todo contenido en la grandeza de la luminosa fachada, por supuesto. Un par de años después, los analistas llegaron a la conclusión de que los habitantes de aquel pueblo habían vivido muy por encima de sus posibilidades.
 
 
 
Publicado en el nº141 de la revista de humor on line "El Estafador", dedicado a las obras públicas absurdas.

11 noviembre 2012

CÓDIGOS ÉTICOS

Los Mercados han impuesto a la Unión Europea un código ético, la Unión Europea ha impuesto a los gobiernos dos códigos éticos, los gobiernos han impuesto a los bancos tres códigos éticos, los bancos han impuesto a los empresarios cuatro códigos éticos, los empresarios han impuesto a los trabajadores cinco códigos éticos. Los trabajadores han impuesto a. FIN.

09 noviembre 2012

UNA HABITACIÓN CON VISTAS

No admitiré más fotos, estoy harto de que los del pueblo seamos la atracción de todos esos turistas extranjeros o procedentes de ciudades españolas que parecen turistas extranjeros, con ese aire que se dan de no haber pisado un pueblo en su vida. Estoy harto de sus autobuses y de los guías buscavidas que llaman a mi puerta a cualquier hora. De sus preguntas absurdas y risitas. De sus monedas de cincuenta céntimos o un euro sobre el ataúd. Al principio tuvo gracia: unas fotos, los periódicos, algunos reporteros de televisión, etc. Pero ya no. Todos nos machacaban con aquello de que teníamos que crear riqueza por nosotros mismos, nos amenazaban con retirar toda ayuda o subvención, los medios paseaban las fotos de los más desdentados y las viviendas más ruinosas por todo el mundo. Por eso un día, Pedro, el alcalde, que vive en la ciudad, nos reunió a los trescientos cuarenta y ocho vecinos que quedamos para hablarnos de las vistas del cementerio, de su situación privilegiada en lo alto del monte, algo único a nivel mundial, decía; de lo incómodo del acceso, de que estamos todos cada vez más mayores, de que la vejez es inexorable; de ecología, de economía sostenida y más cosas. Total, que nos convenció para cambiar el cementerio de sitio y que en su lugar construyesen unos apartamentos de los que por ahora sólo se ve la estructura de hormigón a medio hacer. Después de derruir a todo correr el muro encalado y los tejados, destruir los nichos y arrancar los cipreses, que bien altos estaban, ya no se ve movimiento alguno. La cosa es que Pedro, un par de días antes de comenzar las obras, nos volvió a reunir para decirnos que faltaban unos permisos o no sé qué, y que ese cementerio reluciente y amplio que nos iba a construir la promotora en menos de una semana aquí cerquita, en el antiguo campo de fútbol, se iba a retrasar unos días. Así qué, tuvimos que guardar provisionalmente los restos de nuestros muertos en nuestras cocheras y patios. Y ahora van pasando los meses y nada. Excusas, promesas, que si crisis, que si ERE, que si bancos, que si la Administración Central, y mientras, nosotros rezando para no morirnos en estas condiciones y creando riqueza por nosotros mismos dejándonos fotografiar junto a los féretros con el traje típico puesto y una sonrisa.



Publicado en el nº140 de la revista de humor on line "El Estafador", dedicado a los cementerios.

05 noviembre 2012

SOLIDARIDAD (3ª ACEPCIÓN).

Solidaridad: (3ª acepción). Sostenimiento por parte del pueblo español de la causa de la banca y del mantenimiento de los privilegios políticos. Añadiendo generosamente a la carga de su propia tragedia individual la parte de culpa que el poder estime oportuna, así como las necesarias subidas de impuestos y la pérdida de coberturas sociales básicas, derechos, perspectivas y posibilidades; afrontando una deuda que heredarán los hombros solidarios de sus descendientes.

02 noviembre 2012

LA VERDAD SOBRE EL CASO WERT

- El testigo puede proceder.
- Sí. Recuerdo que hace años estábamos en unas jornadas sobre educación organizadas por el partido, fastidiando al PSOE y parcheando aquí y allá cuando apareció ese fantoche alarmista e hizo que se nos atragantaran los canapés. Intervino y empezó a poner frases hechas sobre la mesa. Que si había que mejorar ostensiblemente la preparación y el sistema de selección del profesorado; que si aquello de ceder y dejar a un lado actitudes partidistas e ideológicas para establecer un verdadero pacto de estado; que si más y mejor inversión en educación, que si tal y cual. Le tocó las narices a todo el mundo, y encima era brillante y buen orador. Continuó atizando allá donde lo dejaron hasta que algunos meses después los de arriba dieron el paso, incluyéndolo dentro del programa R.A.P. (Reformulación y Actualización Política). El tipo en cuestión desapareció del mapa y tiempo después, aprovechando parte del desparpajo y elocuencia del original, apareció el nuevo Wert. Fue uno de los primeros Individuos, por lo que presentaba ciertas imperfecciones que otras reformulaciones posteriores han superado totalmente. Entre ellas algunos tics, los saltitos y la sobreexcitación al hablar, cierta sonrisa entre tensa y bobalicona (excesiva a todas luces al combinarla con unos ojos más saltones que antaño); una irrefrenable tendencia a verbalizar pensamientos sin filtro; movimientos de cuello ondulantes como los perritos de adorno que mueven la cabeza en los coches, etc. Debido a todos estos fallos dio que hablar y en algún momento caldeó el ambiente de forma inesperada, pero ya estaba desactivado.



Publicado en el nº139 de la revista de humor on line "El Estafador", dedicado al ministro Wert.

30 octubre 2012

DESAHUCIOS

En una sociedad como la actual y un país como el nuestro, el hecho de que las personas pierdan su vivienda habitual por no poder pagarla, quedándose en la calle, me parece de todo punto inconcebible. Situaciones así conducen en más ocasiones de las que pensamos al súmmum de la desesperación y a un callejón sin salida que fácilmente desemboca en el suicidio. Es algo que siempre ha pasado, con mayor o menor frecuencia, personas que se quitan la vida al verse acorraladas por las deudas, no disponiendo de margen ni de posibilidades reales de satisfacerlas, ni siquiera de generar algún tipo de ingresos a corto plazo. Antes, la gente observaba estas tragedias poniendo cara de circunstancias y mirando hacia el suelo para lamentar con leves movimientos de cabeza la mala gestión que el fallecido hizo de su empresa o patrimonio o, por el contrario, afeaba su actitud con gesto displicente en la barra de algún bar. Ahora las cosas han cambiado (se han derrumbado), y son muchísimas las personas que están siendo o serán desahuciadas de sus hogares. Decenas de millares a las que les es materialmente imposible satisfacer sus hipotecas y préstamos. Aún quedan voces que narran con media sonrisa y mirada chispeante cómo muchas de estas personas invirtieron mal, arriesgaron demasiado y pecaron de imprudentes o ambiciosas. Pero lo cierto es que, aunque en bastantes casos esas afirmaciones sean ciertas, la situación actual es de total descarrilamiento, no de terreno empinado o pedregoso; y está arruinando o limitando seriamente las posibilidades y el futuro de toda una generación de españoles. Mucha gente ha sido atropellada por esta crisis, independientemente de que hayan esperado a que el semáforo se ponga en verde o mirado a los lados antes de cruzar. Viviendas que eran adquiridas para crear un hogar hubieron de ser pagadas a un precio excesivo por parejas que a los pocos años han perdido de forma inesperada su empleo, o visto reducido significativamente su salario. El perverso efecto dominó de la crisis sobre el empleo, los salarios o los servicios sociales coloca a la sociedad en una situación de indefensión tal que no debería estar incluida entre esas “reglas del juego” que nos han hecho tragar desde siempre la posibilidad de que alguien pierda su techo de forma taxativa e incruenta.




“Creo firmemente que es fundamental para el futuro inmediato de nuestra sociedad que los gobiernos (sean del signo que sean) demuestren que, llegado el caso, están verdaderamente dispuestos a plantar cara al poder financiero y defender la dignidad de su pueblo”



Aceptando que una persona debe hacer frente a sus compromisos a la hora de firmar una hipoteca o un préstamo, la lógica natural nos dice que si pide dinero para comprar una vivienda y no puede hacer frente a ese pago debería perder la propiedad de la vivienda (dación en pago) no el valor que el mercado le conceda actualmente, aprovechándose obscenamente del mismo ahogo de la economía que deja a esa familia desprotegida y fuera de juego. Una vez quede claro que la vivienda pasa a ser propiedad de la entidad bancaria acreedora, si una familia no dispone de otro sitio en el que vivir, pienso que es obligación ineludible del Estado velar por el mantenimiento de su dignidad, de sus condiciones mínimas de vida. Para ello, los poderes públicos tendrían que obligar a esas entidades bancarias que tan sucio han jugado, y que se van a sanear con un dinero público que endeudará a generaciones venideras de españoles a favorecer, incluso perdiendo dinero, la permanencia de sus antiguos propietarios en dichas viviendas, alquilándoselas (como ya ha ocurrido en casos puntuales) en condiciones lo suficientemente flexibles; revisando caso por caso bajo control judicial, si es preciso. Creo firmemente que es fundamental para el futuro inmediato de nuestra sociedad que los gobiernos (sean del signo que sean) demuestren que, llegado el caso, están verdaderamente dispuestos a plantar cara al poder financiero y defender la dignidad de su pueblo.

26 octubre 2012

140

¿Cuánto se tarda en pronunciar ciento cuarenta caracteres, diez segundos? No puedo estar tomando café en una terraza con amigos y fabricar frases inteligentes y mordaces cada cierto tiempo para que duren tan poco. Es agotador. Luego no se te escucha entre todo el runrún insustancial circundante y tienes que repetirlas un par de veces, por lo que pierden todo el impacto y, claro, después no te vas a poner a escribirlas en la Red. Encima, su respuesta, su aprobación, dura un instante: alguna risa o algún leve comentario desganado mientras sus móviles no dejan de pitar. Qué desidia, qué forma de desperdiciar el empuje del pensamiento. Creo que todos bajan la guardia cuando apartan la mirada del ordenador.  Entran en el absurdo sopor de toda esa gente que transcurre por el mundo como un fantasma desconectado, sin estar alerta de lo que pasa de verdad. Toda la mezcla de rutina y buen rollo de estos “cara a cara” puede conmigo. Los miro. Cuando llegue a casa les mandaré un correo privado a cada uno comentando esta velada con ironía e indulgencia, si siguen igual los eliminaré (clic). Y después me sumaré al vórtice global, a la verdadera realidad, para tomar el pulso a mundos interconectados que no paran de temblar, sintiendo el tiempo volar entre la fugacidad de fotografías oportunas, risas, mensajes incendiarios, comentarios agudos, insultos, apoyos, o audaces reflexiones cogidas por los pelos. Pero, ahora que lo pienso, no guardo mal recuerdo de aquellos lazos de amistad de antaño. Cualquier tertulia se resolvía con cuatro onomatopeyas y tres opiniones bosquejadas. Colgábamos  nuestras teorías e interrogantes en el aire y pasábamos a otra cosa mientras el tiempo corría que se las pelaba, dejando sin embargo al pasar una leve caricia.



publicado en el nº138 de la revista de humor on line "El Estafador", dedicado a las redes sociales.

19 octubre 2012

A ESTE LADO DE LA PANTALLA

De vuelta al pueblo un tractorista me increpa por un adelantamiento. Sin perder mi media sonrisa le hago una leve señal para que cierre el pico mientras contesto al móvil; en esto la guardia civil me obliga a detenerme. No puedo ni plantearme ahuecar el ala. Hay otro coche parado al lado y su conductor me lanza una cansada mirada que yo interpreto como un “bienvenido al club”. Asqueado de tanta curva y tanta pérdida de tiempo, oculto el teléfono y paso de quitarme las gafas de espejo; sin embargo, el poli, lejos de, tomándome por un “sudes”, desconfiar y acercarse lentamente acariciando su arma con disimulo, viene a paso ligero rascándose la entrepierna y, después de desplumarme con la multa, me suelta una bronca que dura más de lo debido; no puedo ni siquiera darme el gusto de llamarle “agente”. Llego con paso apresurado a mi puesto de funcionario en el ayuntamiento con el traje levemente arrugado y soltándome el nudo de la corbata, atravesando una muchedumbre de compañeros uniformados con vaqueros y camisas a cuadros de eterno entretiempo. Es ese típico lugar de trabajo en el que nadie pone una excusa para esfumarse cuando está de más (se limitan a quedarse mirando con los brazos cruzados y los que se tienen que largar son los interesados). Como cada día, llevo mi café americano en vaso de papel; menos mal que ya se han acostumbrado, antes se mofaban, a la vez que se asustaban por la vitalidad que derrochaba. Que les den, ya se ha acabado eso de aparecer con una bolsita de donuts para compartir; me los como pensativo junto a una papelera, observando el tráfico en la esquina más concurrida. Mirando escenas que duran siempre más de lo debido. No como en las series norteamericanas, donde hasta lo más inverosímil termina encajando; con esas miradas y gestos cargados de intención y oportunidad, sus elocuentes silencios, sus frases cortantes, y el ritmo siempre ágil de unas vidas en las que no paran de pasar cosas que duran lo justo, sin todos esos cabos sueltos de tiempo que a este lado de la pantalla se traducen en más años de los debidos.



Publicado en el nº137 de la revista de humor on line "El Estafador" dedicado a las series de televisión.

12 octubre 2012

EL PEZ BANDERA

La vida del pez bandera transcurre entregada al diseño de una sinuosa travesía sin fin, por tal de evitar indeseados roces con otras especies o elementos tóxicos que dejen marcas indelebles en la bruñida y blanca identidad de su aleta superior, esa que a veces brilla tan cegadoramente que rara vez vuelven a recuperar la vista quienes se envuelven en su fulgor.  Excluyente e invasivo, expulsa de su gran boca a infinidad de organismos que tienen su hogar en ella y atrae a sus fauces a otros muchos que quieren tener su casa en otra parte. Sus dientes y su lengua ensalivan complejidades hasta crear una masa uniforme y blanda, silenciosa y unívoca. Siempre jugando con las mareas, dibuja fronteras con una cola a la que llama Libertad. Los peces bandera patrullan su trozo imaginario de fondo de mar sin dejar de mirarse, pero sin tocarse, odiándose en silencio o susurrándose amenazas; pacientes y mentirosos. No se reproducen, son animales milenarios que, obligados a vivir eternamente; a arder y a renacer; pelean a veces entre sí con la absurda ilusión de poder aniquilar al otro (siempre el otro), escupiéndose vidas y  golpeándose con la cabeza, de la que solo caen seres muertos e inermes que un día creyeron en ellos.



Texto incluido en el libro de relatos de Juanfran Molina "Ciclorama".

05 octubre 2012

SOLEDAD

“Ya se nota que van más abrigados los presentadores, este otoño viene frío. La del tiempo ya no se pone minifaldas, y mira que está guapa; lástima que salga tan temprano, si no toda la gente se quedaría prendada de ella en las televisiones del centro comercial. Qué tranquila es la mañana, comparada con las peleas de la tarde, hay que ver cómo se insultan y atacan, ¡y es que se nota que es de verdad, que se llevan a matar! Y el vecino de enfrente siempre pendiente de lo que veo en la tele para ponerlo él, como un día la apague se va a enterar”.

“Ya está la del bloque de enfrente mirándome de reojo, qué mal disimula. Recuerdo hace cuatro años, cuando estuve subido a una escalera tres horas y ella sin perder detalle, y yo sin bajarme por tal de ver qué hacía, y ella con la cabeza de un lado para otro, de la pantalla a mi ventana, nerviosa perdida. Ya viene el frío, el de los deportes sale con una chaqueta más gruesa, y ellas con cuello alto. Eso lo hacen para protegerse la garganta y no tener problemas con la voz. Seguro que los tertulianos de media mañana y los del fútbol de la noche vienen también abrigados. Y es que anoche dijeron que iba a hacer frío, aquí también”.




Texto incluido en el libro de relatos de Juanfran Molina "Ciclorama".

03 octubre 2012

MICRORRELATO (5): LA PROMESA.

“Prometo no contárselo a nadie”, dijo mientras luchaba por ocultar un oscuro placer, componiendo un gesto serio del que escaparon los fuegos artificiales de sus ojos.

28 septiembre 2012

EL IMPULSO

Cuando el impulso llegó aún viajaba en el asiento trasero del coche oficial. Esta vez sólo se desanudó un poco la corbata y respiró hondo, no se atrevió a acariciarse levemente, como en otras ocasiones. Últimamente se imaginaba como algo perfectamente posible que su conductor, tan rígido y hostil a su manera, tuviese instalada una cámara en la parte de atrás de su gorra. En ese momento le vino a la cabeza aquel proyecto de los robots conductores, afortunadamente olvidado en su opinión, alguna ventaja debía tener no haber querido invertir un duro en investigación. Porque por lo demás todo eran inconvenientes: manifestaciones, desprestigio creciente, críticas aviesas hasta del sector empresarial (de qué van ésos), y una decepción secreta clavada de por vida. Un grupo de investigadores universitarios había conseguido desarrollar su sueño en una universidad estadounidense, tras abandonar el país por falta de comunicación y medios. Se trataba de un prototipo (que él hubiese podido ver crecer día a día) que superaba la vulgar idea de muñeca hinchable: en un futuro no muy lejano será una compañera suave y fiel, escuchará, reirá, conversará, mantendrá la mirada y dejará caer los ojos, chateará con su dueño, manifestará deseos sexuales, se mostrará apasionada y cariñosa; podrá ser terriblemente carnal o hacerse invisible mientras mitiga cualquier impulso en los lugares más insospechados. Y todo eso, que le hubiese devuelto la vida, se escurrió de entre sus manos el día que tuvo el impulso de aceptar alegremente los recortes en su departamento.




Publicado en el nº134 de la revista de humor on line "El Estafador", dedicado al sexo.

23 septiembre 2012

MENSAJE EN UNA BOTELLA (16)

ANN MARLOWE "Cómo detener el tiempo (La heroína de la A a la Z)" ("How to stop time. Heroin from  A to Z". Traducción de Roger Wolfe, Anagrama, 2.002).


A las historias sobre consumo de drogas, como la propia autora señala, le han sido conferidos oscuros poderes por la cultura de nuestro tiempo. Las confesiones de quien dio ese paso siempre encierran un punto de fascinación y vértigo distinto al de otras vivencias; pero corren el riesgo de buscar la redención, convirtiéndose en un disimulado pero apretado abrazo a los valores imperantes, o de ser un púlpito autoindulgente desde el que pontifica, generalmente de forma sesgada, alguien que viene “del más allá”. Se centran con frecuencia en lo escabroso y se suelen poblar de antihéroes masacrados por El Sistema y las miradas grises de sus vecinos.

La escritora Ann Marlowe, heroinómana durante siete años, consigue burlar todos esos lugares comunes con naturalidad. Nos transmite su experiencia, y a través de ésta su visión de las cosas, utilizando esa etapa como detonante de múltiples ángulos de visión dentro de un punto de vista ya de por sí personal. Lo hace de forma fragmentaria (nosotros nos encargamos de montar la foto final), a base de entradas ordenadas por orden alfabético. Esta estructura evita tiempos muertos en la intensidad de lo narrado y dota de agilidad al libro, junto con la capacidad de concreción de la autora, entre otras cosas una gran observadora. No es un texto morboso ni epatante; tampoco es una justificación; se trata de una reflexión (a veces disección) exenta de dramatismo impostado, sincera, serena e inteligente, en la que se asoma sin rubor a su interior, escarba en sus recuerdos familiares y lanza teorías interesantes, curiosas e incluso controvertidas. Relata anécdotas, ironiza sin estridencias, y bucea en aquellos años tratando de explicarse a sí misma y el mundo que la rodea para acabar radiografiando la sociedad de su tiempo, como debe ser.