22 diciembre 2005

Psss es la respuesta

En la cafetería me pregunta el camarero qué me parece lo de Alonso, “¿el ministro?”, “no hombre, Alonso, que ha fichado por McLaren”. Contesto que me parece bien, pero no parece la respuesta correcta, se va. Cuando vuelve al mostrador, intrigado, le pregunto qué le parece a él: “Psss” es la respuesta. Seguiremos investigando. Al salir saludo a un conocido, quizá antiguo amigo, con el que casi tropiezo, ¿un saludo reverdecido?, puede. A lo mejor a partir de ahora la primavera se instala entre ambos y nuestros saludos, embreados de navidad, se tornan calurosos, puede que hasta me pregunte si me sigue gustando la música. Posteriormente se irá secando. En eso consisten los saludos con gente con la que nunca has hablado o hace ciento cincuenta años que no lo haces: como hojas de un árbol caprichoso, se secan o reverdecen al albur de absurdas coincidencias: encuentros fugaces mientras el semáforo se pone en verde para los peatones, en la caja del supermercado si no han logrado esquivarse antes o sacando entradas para un concierto (esta es de broma).
Un repartidor trae un envío y sin que nadie le invite a entrar vuela hacia el interior de la oficina, se coloca junto a la silla que ocupo (invade mis dos metros más íntimos impunemente), teclea algo en una especie de móvil antiguo y me lo tiende con un gesto seco para que firme, está deseando que le pregunte dónde, pero acierto a estampar mi firma en el espacio metálico, consiguiendo que se vaya relativamente frustrado (lo reconozco, momento feliz de la mañana). Después de ver “Chicago” el día anterior pensé que se trataba de una coreografía.El primer ministro iraní (no diré que le da un aire a Llamazares para que nadie se moleste) ha prohibido toda música occidental en su país, salvo Richard Clayderman (que por lo visto existe, yo lo achacaba a una pesadilla de mi niñez). ¿Cuál será la actitud de la Comunidad Internacional ante tamaña barbarie?. Me temo que psss es la respuesta.

1 comentario :

paco dijo...

A mí lo de Irán me lo contaron pero con Carlos Cano, cuyo estilo al cantar era cercano al de artistas de esas latitudes. "Cante moruno sospechoso" le decían a mi hermano que tenía cuando lo emulaba en aquello de... "De Ronda vengooo de Ronda andooo..."