31 enero 2013

ORACIÓN DEL PEQUEÑO CORRUPTO


¿Qué es nuestro pequeño asunto comparado con Urdangarín?

¿Qué es nuestro pequeño asunto comparado con los Pujol?

¿Qué es nuestro pequeño asunto comparado con los “ERES”de Andalucía?

¿Qué es nuestro pequeño asunto comparado con el caso Gürtel?

¿Qué es nuestro pequeño asunto comparado con Bankia?

¿Qué es nuestro pequeño asunto comparado con Bárcenas?

¿Qué es nuestro pequeño asunto comparado con lo que hizo Mario Conde?

¿Qué es nuestro pequeño asunto comparado con el caso Filesa?

¿Qué es nuestro pequeño asunto comparado con Juan Guerra?

¿Qué es nuestro pequeño asunto comparado con los fondos reservados de los GAL?

¿Qué es nuestro pequeño asunto comparado con la guerra de Irak?

¿Qué es nuestro pequeño asunto comparado con el imperialismo?

¿Qué es nuestro pequeño asunto comparado con el Mossad o la CIA?

¿Qué es nuestro pequeño asunto comparado con el terrorismo?

¿Qué es nuestro pequeño asunto comparado con la mafia?

¿Qué es nuestro pequeño asunto comparado con el franquismo?

¿Qué es nuestro pequeño asunto comparado con el nazismo?

¿Qué es nuestro pequeño asunto comparado con el estalinismo?

¿Qué es nuestro pequeño asunto comparado con el genocidio del pueblo palestino?

¿Qué es nuestro pequeño asunto comparado con la Santa Inquisición?

¿Qué es nuestro pequeño asunto comparado con la diáspora de los judíos?

¿Qué es nuestro pequeño asunto comparado con la persecución de los cristianos?

 

… NADA.

25 enero 2013

DURAN


“Eres demócrata y cristiano, eres un gusano”. Un día alguien le habló a Duran i LLeida de está canción de La Polla Records y no pudo resistir la tentación de buscarla en internet, la escuchó y una silenciosa obsesión se instaló en su augusta cabeza. Paseaba casi siempre cabizbajo, tarareando esa maldita tonada que le asaltaba en el momento más insospechado, con una mano ocultando sus labios disimuladamente (porque, ¿y si, tratándose de un político de primer orden supracatalán, supraespañol, casi supraeuropeo, a alguien de Telecinco le daba por capturarlo en vídeo y contratar a un lector de labios para hacer públicos sus pensamientos?). Como antídoto se decidió a cambiar lo de demócrata y cristiano por otras ideologías pero eso, lejos de ahuyentarla, la hacía más presente. Por eso en sus visitas a Madrid se trasladó a una suite del  Hotel Palace, quería provocar una reacción de choque, y lo consiguió. Ante el exceso y ostentosidad de esos salones para un servidor público, la canción, avergonzada, decidió retirarse discretamente para no ser continuamente rememorada por aquel cristiano pedante y altivo.

 

El democristiano abrió los brazos para dar gracias por su suite y su recobrada libertad de pensamiento, y procedió a limpiar sus gafas antes de tomar el desayuno. Luminosos tonos blancos y pastel le rodeaban como una caricia. En ese momento, sintiéndose en el exacto lugar que le correspondía en el mundo, descubrió que la pared le susurraba. Tembloroso, colocó las gafas de diseño sobre la mesa. Había encontrado su oráculo en el lugar más adecuado a su clase y distinción. Era, sin duda, la recompensa por ser el más democristiano de todos: liberal sin restricciones, defensor a ultranza de las tradiciones; católico impoluto, prácticamente inmaculado; personaje tibio y comprensivo, o remilgado y deslenguado, según los casos. Amante de la caridad queda y discreta antes que de la solidaridad. De las pequeñas concesiones antes que de las reformas en profundidad. De cambiar cositas aquí y allá para que todo permanezca igual. La pared consejera le hizo sentirse más poderoso e intocable. Ella le animó a jugar con medias verdades, a buscar rédito en los prejuicios y la xenofobia, a sacarse de vez en cuando la cruz del pecho para golpear y delirar, a ser injusto a sabiendas, a afilar el verbo; y a tomar aire para enfrentar el escándalo y la vergüenza personal y política con soberbia e irónica sonrisa.
 
 
 
Publicado en el nº151 de la revista de humor on line "El Estafador", dedicado a Duran i LLeida.

23 enero 2013

MICRORRELATO (7): FIEBRE


Quería fiebre y marqué el número. Cuando la escuché temblé y apreté el auricular, dejando todo su odio y su lava desbordarse sobre mi pecho.

18 enero 2013

PATERAS


“Hola hijo, a tu madre y a mí nos hizo muy feliz tu correo del otro día, ya que sabemos que siempre andas muy ocupado. Es estupendo que te vayan tan bien las cosas en el estudio de arquitectura, y a tu esposa en su empleo, que no recuerdo ahora en qué consistía, y que todo funcione tan maravillosamente bien por allí. Ojalá podáis venir esta vez a pasar unos días en Navidad. Tus hermanos tienen ganas de saludaros y nosotros de ver a los niños. Dile a Antje, tu esposa, que no tema por su seguridad, que las cosas están mal, pero que aún podemos pasear por el pueblo sin que nos asalten, y que de los contenedores de basura no salen hombres harapientos armados. Por otra parte, en el restaurante de la carretera se come bastante bien. Tu hermano estuvo el otro día en un almuerzo con los compañeros y me dijo que los trataron muy bien, y que os explique que nadie fuma en ellos saltándose la ley. Respecto de la situación general, he de decirte que ha descendido bastante la inmigración, ya no llegan tantas pateras. Me acordé de ti al leer el dato, y de cuánto te inquietaba la llegada masiva de inmigrantes. Pedro, el hijo de Manolo, el del taller, acaba de terminar la carrera. Me ha dicho que le gustaría hablar contigo si vienes para que le asesores. A él también le gustaría ir a Alemania. Todos por aquí agradecen lo que hiciste por sus hijos, y están contentos de que muchos del pueblo estéis en la misma ciudad. Tú, Jaime de camarero, el hijo de Pepe en la construcción, la hija de María de enfermera y los demás. La mayoría estarán aquí para las fiestas. Bueno, no te entretengo más, me despido esperando tu respuesta. Un abrazo mío y de tu madre para ti, Antje, y los niños, Edwina y Nobert.”



Publicado en el nº149 de la revista de humor on line "El Estafador", dedicado a "Pateras de españoles".

11 enero 2013

CENA FAMILIAR

La cena transcurría en silencio ante un árbol de Navidad que hacía años que se guardaba con los adornos colgados; tras apretones de manos dubitativas, medias sonrisas, mensajes velados y abrazos que permitían mirar qué había en la tele mientras duraban. La cena transcurría en silencio tras la risueña discusión inicial acerca de la manera más conveniente de pelar las cigalas y colocar los cubiertos. Los platos pasaron de mano en mano y el vino de treinta y seis euros la botella fue recibido con vítores y escrutado con exceso de interés o desinterés. Los móviles de última generación se alineaban protagonistas en la repisa que rodeaba la televisión, desde la que el Rey lanzaba su mensaje anual totalmente atenazado por parecer natural. La cena transcurría en silencio mientras el funcionario se consideraba víctima de la crisis por haber visto su sueldo recortado y sus planes de gastos navideños chafados (secretamente se alegró de que ningún funcionario fuese a comprar en esas fiestas vino caro del que vendía la culpable empresaria). La cena transcurría en silencio y la cabeza de la empresaria ardía mientras pensaba en las deudas que le acechaban y en el sueldo fijo del culpable funcionario, por el que no parecían pasar ni los años ni los acontecimientos. La cena transcurría en silencio mientras el parado se sentía culpable y culpado mientras calculaba, escandalizado, el coste de lo que circulaba por la mesa y observaba apenado la soledad del coqueto pastel de carne, hecho por él mismo, que era su aportación anual. El fragor de los cubiertos aligeraba el peso del silencio cuando la chica de catorce años suspiraba por fumar y su primo de veinte maldecía a los presentes por su incapacidad para cambiar las cosas. El padre culpaba al parado y escanciaba palpando su dolor de estómago, y la madre sonreía y apretaba manos aquí y allá. En el momento del brindis final estallaron todas las copas.


Texto incluido en el libro de relatos de Juanfran Molina "Ciclorama".

03 enero 2013

EL REY


Hoy, 14 de abril, se cumple el 10º aniversario de la proclamación de la 3ª República en España. La fecha no es del todo coincidente con la sucesión de los acontecimientos, pero a todos les pareció de lo más oportuna por su carga simbólica. Así pues, la familia real llevaba más de seis meses viviendo en su nuevo y pactado segundo plano el día que fueron llevados al Acto Simbólico. Al principio, algunas voces exigían su expulsión del país, retransmitida en directo como escenificación para la historia de ese paso en pos de la plena democracia. La cosa finalmente se calmó,  pero 25 partidos políticos, los sindicatos como representantes del sentir de la calle y 324 asociaciones de los más diversos ámbitos se pusieron en pie de guerra cuando varias cadenas de televisión anunciaron su intención de invitar al ex–monarca como contertulio a sus programas de debate.

   Desde el cambio de régimen, se decidió mantener como parodia el mensaje real de Nochebuena a cargo de un afamado humorista, el cual aparecía trajeado y con una cabeza de cartón que caricaturizaba la del rey saliente. El humorista, que imitaba y hacía escarnio del personaje entre referencias a la actualidad, incrementó notablemente su prestigio e influencia social, y poco a poco fue incorporando modificaciones a su puesta en escena del 24 de diciembre; después del fútbol, el programa más visto todos los años.

    Sustituyó el traje por el uniforme militar del rey para acentuar la parodia y, año tras año, fue añadiendo condecoraciones que investigaba por internet, y otros elementos cuya autenticidad exigía a la productora: botas, espada, guantes, cinturón, botones, hebillas, etc. Se rumorea incluso que llegó a reunirse secretamente con frecuencia con el depuesto monarca para que le narrase anécdotas de la realeza y le enseñase a lucir adecuadamente la real indumentaria. Con el tiempo se negó a preparar los discursos con el equipo de guionistas habitual, y los mensajes fueron perdiendo ironía y humor, tiñéndose progresivamente de delirio, defensa de la tradición y críticas veladas al sistema; siendo expuestos con una tensión que hacía tintinear las condecoraciones y humedecer de sudor la acartonada cabeza, sobre la que temblaba el último año una refulgente corona. Todos los que a su alrededor insinuaban algún cambio relevante en el desarrollo y orientación del mensaje eran vetados y tarde o temprano perdían su puesto. Cuando la dirección de la cadena pública, fuertemente presionada, resolvió su cese, él se limitó a responder: “Nunca entenderéis nada, soy el Rey”.


Texto incluido en el libro de relatos de Juanfran Molina "Ciclorama".

21 diciembre 2012

EL REY DEL 4º DERECHA


Mientras me dirigía al apartamento no pude dejar de pensar en él. Edu era un arquitecto de éxito, un esteta con pretensiones. El estallido de la burbuja inmobiliaria y la crisis económica le afectaron de pleno. Habitaba un amplio piso de soltero situado en el centro de la ciudad, el templo de su ego, que incluía un inmenso salón que albergaba la cocina, un baño de generosas dimensiones y dos habitaciones grandes, una utilizada como despacho y la otra como dormitorio con vestidor. Tras mucho tiempo sin recibir encargos, empezó a tener dificultades para llegar a fin de mes y para pagar el alquiler de su fastuoso apartamento. Decidió no confiar a nadie su situación real; sopesó la idea de cambiar de vivienda, pero su orgullo se lo impidió. Había soñado toda su vida con abandonar su barrio e instalarse en el centro. Jamás volvería atrás.
 
Se le ocurrió una solución transitoria aprovechando esa penuria que a él le acechaba: realquilaría, incumpliendo su contrato de arrendamiento, la habitación del despacho. La cosa salió bien, el nuevo inquilino pagaba religiosamente y aceptaba todos los extras que la codicia de Edu maquinaba. Dadas las circunstancias, pensó que podría hacer un poco más de dinero, así que alquiló una cama en una esquina del amplio salón, separándola con biombos. Como nadie ponía pegas y todos estaban encantados de vivir en el centro, los biombos proliferaron por toda la casa, dejando el salón reducido a un sofá y una tele casi pegada a las narices.
 
Todo se encareció paulatinamente, usar la cocina costaba una cantidad según tiempo y hora de uso, así como el baño, la lavadora se puso por las nubes, y los estantes del gran frigorífico eran algo inalcanzable para la mayoría de inquilinos. Los gastos comunes se repartían por un curioso método que incluía intereses leoninos y castigos ejemplares cuando no eran satisfechos. Tras convencer a sus huéspedes de que no abandonasen su nivel de vida, les hacía préstamos con intereses abusivos y penalizaciones incruentas, que más de una vez acabaron con alguno en la calle tras perder su ropa y objetos de valor. Edu, cada vez más alejado del mercado laboral, disfrutaba en su pequeño reino y ahorraba para retomar la agitada vida social que llevó en tiempos. A pesar de no ser propietario, en una reunión de la comunidad de vecinos, tirando de todo el carisma que pudo reunir y de su condición de arquitecto que tuvo nombre, se comprometió a gestionar y coordinar todos los trabajos de mantenimiento y limpieza del edificio, que descargó en sus chicos, la mayoría a cambio de un techo, sin derecho a espacio en el frigorífico ni llave y con dos duchas semanales algunos. Coincidiendo con esta tímida expansión, la economía general empeoraba y las necesidades acuciaban.
 
Así las cosas, el rey del 4ºD, siguió echando gente, quedándose con sus cosas y atrayendo otros inquilinos, mediante discretos y estratégicos anuncios, que ya eran directamente mano de obra barata. Numerosos inmigrantes sin recursos, estudiantes sin becas, empresarios arruinados, parados y divorciados se contaban entre sus víctimas; y entre los sospechosos, me dije, mientras fotografiaba los biombos.
 
 
 
Publicado en el nº146 de la revista de humor on line "El Estafador", dedicado a los compañeros de piso.
 
 

14 diciembre 2012

SONRISA

Siempre he sido una persona sonriente, no lo puedo remediar. A lo largo de los años es algo que me ha granjeado no pocas ventajas (salvo aquel equívoco que me costó el puñetazo), pero últimamente no trae más que desgracias a las desgracias. La noticia del desahucio ha sido, sin duda, lo más duro que me ha ocurrido en mi vida, que desde hace demasiados años no es más que una cuesta arriba sin sentido, sin final. Salarios cada vez más bajos, peores contratos y condiciones de trabajo que tenía que asumir con gesto humilde y agradecido, inestabilidad laboral y una hipoteca que amenazaba mes tras mes hasta que finalmente nos ahogó. Desempleo, intereses, penalizaciones, cantidades que se multiplican, deudas que surgen sin saber de dónde; ayudas, prestaciones y servicios públicos que han formado parte de nuestra existencia que desaparecen de un día para otro, y, finalmente, la imposibilidad real de afrontar los pagos. Mi mujer y los niños en casa de mis suegros y yo con mi madre, avergonzado y hundido. Pero, aún así, la sonrisa vuelve, no lo puedo evitar.
 
El día del desahucio yo no quería estar allí, prefería llevarme las cosas un par de días antes y abandonar la casa. Punto. Pero mi mujer me dijo, entre amenazas de divorcio y llanto, que había que luchar, plantar cara, hacer frente común para presionar al gobierno y a los bancos. Atraer a los medios y responder al apoyo de los manifestantes que acudirían. Estuve allí, claro, triste, violento, expuesto y abatido, abrazado a mis hijos que lloraban; pero casi al final, cuando pasó un antiguo amigo, no pude reprimir una sonrisa al saludarle que sorprendió a todos.
 
Se acerca la Navidad, evidentemente el peor momento de todo este proceso, al no poder ofrecer a nuestros niños ni tan siquiera un hogar propio para recibir y jugar con sus regalos, que serán muchos menos que el año pasado. El programa de la tele, en un acto revolucionario, quiere dedicar en Nochebuena un buen rato a hacer conexiones con familias sin hogar que pasan tan señalada fecha en casas de familiares o incluso refugios. No han hecho casting (sería algo horrible, desde luego), pero sí entrevistas previas a muchas familias. A través de una asociación mi mujer consiguió que nos visitara una reportera del programa. Durante la conversación, tremendamente emotiva, no pude contener algunas sonrisas, e incluso al final solté un inesperado chiste; todos se rieron, pero no nos volvieron a llamar. Mi mujer me ha comunicado esta mañana su intención de divorciarse a primeros de año.  Todo por la sonrisa.
 
 
Publicado en el nº145 de la revista de humor on line "El Estafador", dedicado a los desahucios.

11 diciembre 2012

APAGÓN (EL RELOJ SIGUE DESCONTANDO)


I

 
El apagón.

Recibido con decepción suspirada.

Agitación. Sorpresa ahogada

entre miradas sin destino

tratando de concretar imposibles.

El café no pudo escapar de la cafetera

y los objetos se paralizaron,

flotando en un abismo.

Pero siempre hay velas por prender

para morir hipnotizando.

Una pincelada de luz y una penumbra:

centros del mundo bailando.

Da tiempo:

a ser mordido por presentimientos,

a sonreír antiguas alegrías,

a digerir una ausencia,

a meter el futuro en un círculo,

o a que el pensamiento

se deshaga entre los dedos;

atando cabos que

suavemente se van desatando.

 
II
 

El silencio.

Atrae ecos olvidados de tu voz de antaño,

o acaso son las muchas palabras que no te he dicho,

que me sobrevuelan,

que se mezclan con el mundo de los grillos

y las maderas que gimen.

O acaso son mis pájaros,

cayendo uno a uno dentro de mi cabeza.

El silencio, que va acumulando sobre los hombros

su presencia, su gota fría;

filtrando estertores de impaciencia,

quejidos de ropa atenazada a los cuerpos,

cada uno en el sillón de su miedo.

 
III

 
La quietud.

Frágil,

interrumpida

por los faros de los coches

en Ciudad-Procacidad. 

Exhaladora de alcohol resignado. Cubierta

por infinidad de grillos

suspendidos en el aire. Compuesta

de maderas podridas a punto de ceder

y callejuelas desahuciadas por el trapicheo,

que se disuelven entre meadas

y, envejecidas, muestran los dientes

y sólo ves su vacío mientras

planean una venganza,

convertidas en bocas de lobo difíciles de prever.

 
IV
 

Solo.

Sólo tras el apagón

comencé a oír tu respiración,

y la convertí en mi música.

Sólo tras el apagón comprendí la bruma

Sólo tras el apagón encendí la espuma

Ahora sé que mi aliento transmite calor

a un tiempo acabado.

Ahora sé que todas las piedras

terminan siendo la misma piedra

 
V


La espera.

Esperando que se descascarille la negra pared

¿Hasta dónde puede llegar mi puño?

¿qué puedo romper?

¿qué puedo cambiar?

¿qué grita más fuerte, el odio o el amor?

Extendí mis manos y sentí la libertad,

jugueteando entre mis dedos.

Elevé, tembloroso, las palmas

y sopesé tu presencia

en este agujero.

 
VI
 

Promesa rota

de viaje en sorda espiral azulada,

que se irá desgastando por los bordes

al contacto de tus dedos, siempre tus dedos

luz, que muerdes y hasta aquí me llega tu latir:

potente, rechinante de rectas y contornos afilados.

Luz que chillas, paz carcomida en un segundo.

Luz que vuelves cargada de inútiles mensajes.

Estallando en mis párpados

cuando aún trataban de huir.
 
 
 
Poema publicado en el cuaderno de Creación nº10 de Palimpsesto.

07 diciembre 2012

EL FIN DEL MUNDO SERÁ EN ESPAÑA


Año 2.070: Documentos desclasificados del antiguo Centro Nacional de Inteligencia (CNI).
 

“El descrédito alcanzado en este 2.015 por la totalidad de la clase política española, acusada de inoperancia, sumisión al poder económico y dedicación casi exclusiva a tejer una realidad paralela de intereses propios y componendas, ha desembocado en tal desapego por parte de la ciudadanía que se antoja casi irreversible. Por más que queramos, difícilmente se pueden considerar legítimas ante cualquier observador internacional elecciones, como las recientes municipales,  que cuentan con una participación del 36% en el mejor de los casos y un alarmante porcentaje de votos nulos. Llegados a este punto y ante esta inédita, inesperada y delicada situación de cuestionamiento absoluto del Sistema, susceptible de conducirlo al colapso, con el consiguiente perjuicio para todos, sin contar el daño irreparable a la imagen exterior de nuestro país y a la “Marca España” que tanto orgullo y alegría nos depara, una comisión secreta formada por los líderes de los principales partidos políticos e instituciones financieras de nuestro país, ha decidido afrontar de manera directa y definitiva el problema. Para ello ha elaborado la siguiente hoja de ruta que tiene carácter de secreto de Estado a todos los efectos:
 

Esta comisión, por unanimidad, y tras valorar las distintas opciones puestas sobre la mesa, concretadas en las diferentes subcomisiones de trabajo, ha optado por la nº 1, esto es, propagar de todas las formas posibles y por todos los medios de comunicación a su alcance, la especie de que, según un astrólogo del s. XI (detalles a desarrollar), el fin del mundo se producirá en el momento de mayor esplendor, equilibrio, transparencia y justicia del planeta. La sensación a nivel global de que todo funciona será algo así como la dulce antesala del último día (detalles a desarrollar). Por eso, mientras el mundo sea injusto, desigual y oscuro y haya que seguir sufriendo y luchando para mejorarlo, no se detendrá.”
 

“Valoración del resultado de la comisión: Aceptable.”
 
 
 
Publicado en el nº144 de la revista de humor on line "El Estafador", dedicado al fin del mundo.

04 diciembre 2012

MICRORRELATO (6): BUCLE

El presente era el estruendo del cohete, prendido con un cigarro; el futuro su estallido sordo de color, antesala de caprichosas posibilidades. Y así.

30 noviembre 2012

EL INFORME G.


Pedro G. era una auténtica promesa de la política local. Dinámico, simpático y seductor sabía estar en su sitio. Era el mejor estudiante, el gran tiralevitas, el chico para todo, siempre en su coche de un lado para otro con su peinado hacia atrás. En el partido le apreciaban y valoraban su fidelidad y discreción. Conforme pasaban los años fue desarrollando además, para sorpresa de todos, una gran templanza, y ese carácter y aparato gestual que le podían hacer pasar perfectamente por la clase de persona que por alguna razón piensas que no te va a engañar nunca. Sólo le fallaban las paletas, las tenía separadas y algo torcidas, tal es así que sus enemigos le llamaban secretamente Sánchez Gordillo. En su etapa en las juventudes del Partido Popular no hubo problema, la única pega que encontraba su dentadura era que evitaban cuidadosamente colocarle detrás de los candidatos en los mítines. Pero llegado el momento de dar el salto al fango político, y ponderando su potencial como posible candidato a cualquier cosa, fue invitado entre blancas sonrisas a corregirse “un poquito lo de las paletas”, cosa a la que Pedro sorprendentemente se negó. Su novia, Concepción L., de los L. de toda la vida, se puso hecha una furia y le llamó Sánchez Gordillo, a lo que él respondió con una sonrisa de satisfacción, como si llevase tiempo esperando esas palabras. Obcecado como estaba en su postura, su caso (el informe G.), pasó por todos los despachos de los altos cargos y viajó incluso en la bolsa junto a las raquetas de paddle de algún destacado dirigente. Finalmente, y ante la certeza de que era el candidato ideal para la alcaldía de su ciudad, Pedro fue reclamado para una reunión del máximo nivel en la sede nacional del partido. Allí, rodeado de jerifaltes que le suplicaban que se arreglase las paletas mientras su prometida esperaba fuera taconeando su desazón, Pedro, mostrando una amplia sonrisa que enseñaba unas piezas dentales más separadas que nunca, declaró su hasta entonces oculta admiración por Sánchez Gordillo por el hecho de hacer política y estar en continua exposición pública con semejante dentición y, ajeno a los comentarios que volaron por la habitación acerca de que eso le venía que ni pintado a la imagen que quería proyectar el alcalde de Marinaleda, declaró con una palmada en la mesa que mientras Sánchez Gordillo sacara ese baile de paletas a pasear él haría lo propio, abandonando acto seguido la sala y pasando de largo ante su novia. En la sala de reuniones y en pleno ataque de histeria y desesperación, alguien pidió el teléfono de Diego Valderas (coordinador general de IU-CA), un hombre con altura de miras y abierto a cualquier tipo de negociación, según el parecer de todos.
 
 
Publicado en el nº143 de la revista de humor on line "El Estafador", dedicado a la ortodoncia.
 

27 noviembre 2012

EL TIQUE (4)


Mientras caminaba por la acera empezó a sonar su móvil. Un sonido potente que alertó al resto de viandantes, a pesar de que parecía llevarlo en un sótano de su bolso. Tras unos agitados segundos braceando hasta dar con él, contestó. Escuchó, aulló y miró a los lados; por lo visto, alguien había muerto: “¿Quién?... no me suena, dame alguna pista, no seas mala, no me tengas en ascuas… ¿la de la papelería?... ah, es verdad, que esa ya se murió. Ah, se me olvidaba, he comprado un árbol de Navidad chulísimo, ya lo verás, valía 130 pero estaba al 50%,… ¿que a ti el tuyo te ha costado lo mismo sin el descuento?, bueno, qué ladrones, de todas formas tengo el tique, a mí no me la dan. ¿Tienes que ir al entierro?,… joder, estoy deseando recordarla pero no me viene, qué rabia joder… sí, compraré el árbol donde tú… sí, tengo el tique, lo devolveré y punto. Vale, escápate pronto del entierro, y vamos a comprarlo juntas. Le das un abrazo a algún familiar que te suene que me conozca… Sí, sí, y tomamos café y vamos de tiendas. Un besazo”.

23 noviembre 2012

EL ROTULADOR EN EL OJO


Estaba sentado en la oficina gris ante la pantalla de mi ordenador, rodeado de carros repletos de carpetas, observando pautas y archivando expedientes, anotando trámites, buscando soluciones en cajones; así hasta que miré por la ventana y algo llamó mi atención. Había una larga fila de ordenados caballetes en la plaza cercana. Decenas de niños uniformados dibujaban en silencio mientras el profesor revisaba su teléfono móvil. La inspiración parecía llegar del entorno: la fuente del parque, árboles, perspectivas, bancos, etc. Uno de ellos pintaba otra cosa, una cara como de cómic o algo así, con una gran sonrisa y unos ojos enormes y vivos; utilizaba muchos colores, en contraste con los lápices y carboncillos de sus compañeros. Otro de los chicos, algo más alto que los demás, apareció por detrás y comenzó a increparle, dándole palmadas en la cabeza ante las risitas cómplices del resto. Finalmente cogió uno de los rotuladores de colores y atravesó uno de los ojos del dibujo, dejándolo allí clavado. Por sus gestos, me pareció entender que quedaba totalmente prohibido tocar ese rotulador, algo que provocó comentarios entre los alumnos, cada vez más excitados. El niño parecía tranquilo, distinto, acorazado diría yo. Rebuscó en su bolsa y sacó papeles de periódico que manipuló y dobló hasta conseguir un cilindro que se dedicó a pintar de diversos colores ante la mirada curiosa de los otros. Sin llegar a rozarlo, con ese artefacto cubrió el rotulador, que parecía ahora un cohete espacial; después trazó un círculo alrededor de la cara que había pintado y lo adornó de otros círculos, líneas y trazos, quedándole una especie de planeta sonriente. El conjunto me recordó lejanamente algo como de la niñez, pero no sabría decir qué.
 
 
 
Publicado en el nº142 de la revista de humor on line "El Estafador", dedicado a los bolis en el ojo.